Moises 3 en sus Versiones Originales... Version de 1878
Así fueron acabados el cielo y la tierra, y todo el ejército de
ellos; y en el séptimo día yo, Dios, acabé mi obra, y todas las cosas
que yo había hecho; y descansé el séptimo día de todo mi trabajo,
y todas las cosas que había hecho fueron acabadas, y yo, Dios, vi que eran
fueron buenos, y yo, Dios, bendije el séptimo día y lo santifiqué; porque
que en ella había descansado de toda mi obra que yo, Dios, había creado y
hecho.
Y ahora, he aquí, os digo que estas son las generaciones de
los cielos y de la tierra, cuando fueron creados, el día que yo,
Jehova Dios, hizo los cielos y la tierra, y toda planta del
campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese.
Porque yo, Jehova Dios, creé todas las cosas de que he hablado, espiritualmente,
antes de que estuvieran naturalmente sobre la faz de la tierra. para yo, Jehova
Dios, no hubiera hecho llover sobre la faz de la tierra. Y yo,
Jehova Dios, había creado a todos los hijos de los hombres; y aun un hombre no
labraba la tierra; porque en el cielo yo los creé; y aun no habia
carne sobre la tierra; ni en el agua, ni en el aire; pero yo,
Jehova Dios, hable, y subió un vapor de la tierra, y regó
toda la faz de la tierra. Y yo, Jehova Dios, formé al hombre de
el polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida;
y el hombre se convirtió en alma viviente, la primera carne sobre la tierra, el primer hombre
además; sin embargo, todas las cosas fueron antes creadas; pero, espiritualmente, eran
ellos, fueron crearon e hicieron de acuerdo a mi palabra.
Y yo, el Señor Dios, planté un jardín al oriente en Edén, y allí
Puse al hombre que había formado. Y de la tierra hice yo,
Jehova Dios, para que crezca todo árbol, naturalmente, que sea agradable a la vista de
hombre; y el hombre podía contemplarlo. Y se convirtió también en un alma viviente. Para mi
fue espiritual en el día que la creé; porque permanecen en la esfera
en que yo, Dios, lo creé, sí, aun todas las cosas que preparé para el
uso del hombre; y vio que era bueno para comer. Y yo, Jehova Dios,
plante también el árbol de la vida en medio del jardín, y también el árbol de
conocimiento del bien y del mal, y yo, Jehova Dios, hice salir un río de
Edén para regar el jardín; y de allí se partió, y se convirtió en
cuatro cabezas Y yo, el Señor Dios, llamé el nombre del primer Pisón, y
rodea toda la tierra de Havila, donde yo, el Señor, creé mucho
oro; y el oro de aquella tierra era bueno, y el de bedelio y
la piedra de ónix. Y se llamó el nombre del segundo río Gihón;
el mismo que rodea toda la tierra de Etiopía. y el nombre de
el tercer río era Hidekel; la que va hacia el oriente de Asiria. Y el cuarto río era el Éufrates.
Y yo, el Señor Dios, tomé al hombre y lo puse en el Jardín
del Edén, para vestirlo y guardarlo. Y yo, Jehova Dios, mandé
al hombre, diciendo: De todo árbol del jardín podrás comer libremente, pero
del árbol de la ciencia del bien y del mal, no comerás de él
no obstante, puedes elegir por ti mismo, porque te es concedido; pero,
acuérdate que te lo prohíbo, porque el día que de él comieres, ciertamente
moriras. Y yo, Jehova Dios, dije a mi Unigénito, que
no es bueno que el hombre esté solo; por lo tanto, haré una ayuda
y reunirse para él,
Y yo, Jehova Dios, formé de la tierra todos los animales del
campo, y toda ave del cielo; y mande que vinieran
a Adán, para ver cómo los llamaría; y ellos también eran almas
vivíentes; porque yo, Dios, soplé en ellos aliento de vida, y mandé
que todo lo que Adán llamó a toda criatura viviente, ese debe ser el
nombre del mismo. Y Adán puso nombre a todo ganado y a las aves de
el aire, y a toda bestia del campo; pero en cuanto a Adán, no había
encontrado una ayuda idónea para él. Y yo, Jehova Dios, hice dormir profundamente,
y caer sobre Adán, y se durmió; y tomé una de sus costillas y cerré
sobre la carne en su lugar; y la costilla que yo, el Señor Dios,
había tomado del hombre, hice una mujer, y la traje al hombre.
Y Adán dijo: Esto que sé ahora es hueso de mis huesos, y carne de mi
carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá
a su esposa; y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos,
el hombre y su mujer, y no se avergonzaron.