Moises 3 en sus Versiones Originales... Version de 1851
Así fueron acabados el Cielo y la Tierra, y todo el ejército de ellos;
y en el día séptimo, yo, Dios, acabé mi obra, y todas las cosas que
había hecho ; y descansé el séptimo día de todo mi trabajo, y de todas las cosas
que yo había hecho estaban acabados, y yo, Dios, vi que eran buenos, y yo,
Dios bendije el séptimo día y lo santifique; porque había descansado de
toda mi obra que yo, Dios, había creado y hecho.
Y ahora, he aquí, os digo que estas son las generaciones de los
cielo y de la tierra cuando fueron creados, el día que yo, Jehova
Dios, hizo los cielos y la tierra, y toda planta del campo antes que ella
había en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese. para yo, Jehova
Dios, he creado todas las cosas de que he hablado, espiritualmente, antes que
estaban naturalmente sobre la faz de la tierra. Y yo, Jehova Dios, había creado
todos los hijos de los hombres; y aún no hay hombre que labre la tierra, porque en el cielo se crearon
Yo los dí; y aún no había carne sobre la tierra; ni en el agua,
ni en el aire; pero yo, Jehova Dios, hablé, y se levantó una niebla
de la tierra, y regó toda la faz de la tierra. Y yo, Jehova
Dios, forme al hombre del polvo de la tierra, y sople en su nariz
el aliento de vida; y el Hombre se convirtió en alma viviente, la primera carne sobre la
la tierra, también el primer Hombre; sin embargo, todas las cosas fueron antes creadas; pero,
espiritualmente, fueron creadas y hechos según mi palabra.
Y yo, Jehova Dios, planté un jardín al oriente en Edén, y allí puse
el Hombre que yo había formado. Y de la tierra yo, Jehova Dios, hice
para crecer naturalmente, todo árbol que sea agradable a la vista del Hombre; y el hombre
podía contemplarlo. Y se convirtieron también en un alma viviente. Era espiritual en el
día que lo creé; porque permanece en la esfera que yo, Dios, la creé
en sí, aun en todas las cosas que preparé para el uso del Hombre; y el hombre vio
que era bueno para la comida. Y yo, Dios Jehova, puse también el árbol de la vida en
en medio del huerto, y también el árbol de la ciencia del bien y del mal.
Y un río salía de Edén para regar el jardín; y desde allí fue
y se partió y se convirtió en cuatro cabezas. Y yo, Jehova Dios, llamé el nombre
del primero Pisón, y rodea toda la tierra de Havila, donde hay y
se creó mucho oro; y el oro de aquella tierra era bueno, y habia
bedelio y la piedra de ónix. Y se llamó el nombre del segundo río
Ghihon: el mismo era el que rodeaba toda la tierra de Etiopía. Y
el nombre del tercero era Hidekel; eso fue lo que va hacia el este
de Asiria. Y el cuarto río era el Éufrates.
Y yo, Jehova Dios, tomé al hombre y lo puse en el Jardín del Edén.
para vestirlo, y para guardarlo. Y yo, Jehova Dios, mandé al Hombre,
diciendo: De todo árbol del jardín podrás comer libremente, pero del árbol del
conocimiento del bien y del mal, no comerás de él; sin embargo, puedes
escoger por ti mismo, porque te es dado; pero, recuerda que te lo prohíbo,
porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. Y yo,
Jehova Dios, dije a mi Unigénito, que no era bueno que el Hombre
debe estar solo; por tanto, haré una ayuda idónea para él.
Y yo, Jehova Dios, formé de la tierra todos los animales del campo,
y toda ave del cielo; y mande que fueran traídos a
Adán, para ver cómo los llamaría: y eran también almas vivientes, y
fue soplo en ellos, soplo de vida; y todo lo que Adán llamó a
todo ser viviente, ese era su nombre. Y Adán dio nombres a
todas las bestias, y las aves de los cielos, y todos los animales del campo; pero para
Adán no se halló allí ayuda idónea para él. Y yo, Jehova Dios,
hice caer un sueño profundo sobre Adán, y se durmió; y tomé uno de
sus costillas y cerró la carne en su lugar; y la costilla que yo,
Jehova Dios, tome del hombre, hice yo una mujer, y la traje a
el hombre. Y Adán dijo, esto que sé ahora es hueso de mis huesos y carne
de mi carne: ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su
Ingenio, a su mujer, y los dos serán una sola carne; y estaban ambos desnudos, el
hombre y su mujer, y no se avergonzaron.

